
Es díficil explicar lo que sucede. Esto es fútbol, y no siempre 2 + 2 es 4. Acá merecimos golear y ayer merecimos ganar. Pero bueno, igualmente el orgullo que da este equipo es impresionante, el único que se la banca en Brasil.
El partido arrancó con los dos equipos midiendosé. Fluminense esperaba con cautela y miraba como Boca manejaba la pelota, y Boca intenaba abrir la cancha para ser profundo. El marco era impresionante, 85.000 personas alentando al Flu, y unas 5.000 dejando la garganta por el equipo argentino.
La primer jugada de peligro neta a favor de Boca fue una jugada de Dátolo que desniveló por la izquierda a Gabriel pero definió mal: le pegó al arco casi sin ángulo en lugar de darselá a Martín que entraba solo por el medio.
En una jugada idéntica, el Fluminense tuvo la más clara de la noche: centro para Washington que la mata de pecho y define en el punto penal, rozó el trasesaño.
El resto del primer tiempo dejó la impresión que ninguno arriegaría. Igualmente Palermo tuvo tres chances de marcar: a los 17 le quedó un rebote y definió rápido (como mandaba la jugada) pero le entró pifiado; a los 21 un cabezazo controlado por el arquero; y a los 40 metió otro cabezazo que salvó Henrique. Vargas tuvo su oportunidad también cuando recibió el rebote de Dátolo pero a igual que Palermo definió mordido.
En el segundo tiempo, Ledesma entró por Vargas (con una molestía) y Boca se fue a buscar la clasificación. Y a los 12 luego de un centro perfecto de Dátolo, Palermo marcó el primero. Esto hacía suponer que ahora Boca manejaría el partido y jugaría con la desesperación del conjunto carioca. Pero no fue así: al igual que en Racing, Fluminense golpeó al toque: tiro libre al borde del área y Washington la clavó en el ángulo: 1-1.
Entonces otra vez Boca se fue al humo y lo tuvo contra las cuerdas: Ledesma tuvo un tiro que salvó Thiago Silva en la línea y un disparo que se fue rozando el palo, Cáceres metió un cabezazo en el travesaño y Palermo tuvo un cabezazo que si fuese esquinado era gol, pero le cayó en las manos a Henrique.
El Xeneize fue y dejó huecos atrás, que fueron aprovechados al máximo por el ataque local. En una de esas contras, Conca patió desviado pero le pega a Ibarra y se cola al primer palo de Migliore: 2-1. Otra vez Boca se fue al humo, quemando las naves: Chavez y Boselli adentro, pero no alcanzaría, el Xeneize no contó con la cuota de suerte que suele tener (la suerte del campeón).
Para la estadística quedará el gol de Dodó (que se erró tres goles hechos) y el 3-1. El Maracaná, gran parte de Brasil y gran parte de Argentina están felices. Atrás quedó Boca con su chapa y su mística. Para la Mitad más uno del país, el orgullo está intacto, y no sé cuantos hinchas pueden disfrutar de eso.
Detalles:
- FIGURA: Sebastián Battaglia (Boca Juniors).
- Goles: 0-1 12 ST Martín Palermo (Boca), 1-1 17 ST Washington (Fluminense), 2-1 26 ST Hugo Ibarra en contra (Fluminense), 3-1 47 ST Dodó (Fluminense).
- Amonestaciones: Juan Román Riquelme (Boca), Washington (Fluminense), Arouca (Fluminense), Martín Palermo (Boca), Dodó (Fluminense), Júnior César (Fluminense).
- Expulsiones: -.
- El dato: Boca quedó eliminado luego de eliminar 8 veces equipos brasileños.











